Qué es eso?

eso es queso

es eso queso?

queso es eso

queso! es eso?

eso es, queso

queso, eso es?

es eso, queso.

Después de ese pequeño juego de comas y exclamaciones, paso a relatar mi experiencias quesísticas.

Adoro el queso, creo que mi nom de plume lo dice todo; queso por aquí, queso por allá, queso con mermelada, con jalea de membrillo,con miel, con frutas; con ensalada, en postres, en soufflés,sobre pastas;queso solo, con galletas,con bitufarras. Queso, queso, el mundo se traduce en un queso.

Hay mundos de queso Edam, cubiertos de cera brillante, mundos duros que cuando se pueden roer, tienen mucho que entregar;

Mundos suaves, de queso Filadelfia, moldeables y combinables, pero comunes;

Mundos de queso Azul, repugnantes a primera vista,llenos de misterios, que si bien son difíciles de querer, al conocerlos mejor no hay quien pueda reemplazarlo jamás;

Mundos de Emmental, semivacíos, pero muy dulces y agradables, cuidado! que detrás de tanta dulzura se esconden muchos secretos;

Mundos de Camembert, cuya primera mordida eriza los pelos, pero con un fondo suave y cremoso que mitiga la amargura de la cubierta;

Mundos de Parmesano, seco, duro, de larga maduración, ejemplo de que lo bueno tarda mucho, y que vale la pena esperar;

Mundos de queso envasado y laminado, mundos comunes, sin rostro, mundos sellados al vacío que tienen el mismo sabor que cualquier otro, mundos instantáneos que maduran de forma artificial, que van bien con lo que sea, y no tienen identidad...

Algo tienen en común todos lo quesos, quesitos y requesones: hacen que todos los vinos sean buenos.

Salud por la vida! con un buen queso.